Emergió la preocupación al despertarte, no siempre sucede pero te tomó por sorpresa la tarde.

Abriste los brazos sin embargo sentiste nostalgia… pensaste largamente, la soledad te hizo ver la vida diferente.

Ayer fue una mañana de rocío brillante… hoy como una tempestad de la cual deseas escaparte.

Lo entiendo, tantos miedos… el problema es que peleamos en contra de nadie.

Intentando ignorarles y jamás se marchan, por el contrario… se agrandan con las horas rodantes.

Pensarás que soy un loco al contarte… los miedos podrían impulsarte.

Sé que hasta este instante solo entiendes una parte, pero poco a poco nace una sensación de libertad poderosa y fuerte.

¿Qué miedos te detienen, qué está limitándote?

_No poder olvidar el pasado. Miedo a cometer errores. No ser aceptado. No ser un buen padre, hijo, esposa; madre… hija, amigo, abuelo. ¿No cumplir con las expectativas de alguien.?

Son bastantes y también yo tengo miedo algunas veces… pero hago pequeños a los que destruyen, alimento a los que me ayudan a continuar hacia adelante.

Piensa en esto:

Te sentías triste sin tener a un amor, veías por doquier parejas besándose, ¿ y tú? Sin nadie, pero de pronto el sentimiento de soledad borró la timidez y ese miedo… te entregó el valor para enamorarte.

No luches, camina por la vida aprendiendo de ellos a cada instante… aún en los momentos difíciles.

Aprendí que la madurez… no llega con los años vividos, que viene con las experiencias que uno va adquiriendo.

Jürgen Klaric.

Author Angel Voset, ACG. Photography by Clipartxtras.

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Siento celos del tierno y terso pétalo que acaricia tu cuerpo.

De las sábanas que envuelven y esconden cada uno de tus secretos.

Tengo celos del tímido espejo… del crepúsculo, del sol cayendo lento a tu rostro.

De todo, hasta de la noche callada que no me dice nada de tus pensamientos.

Del atrevimiento… de los labios extraños que me arrebatan tus besos.

Tengo celos y ni siquiera yo lo entiendo, pero es cierto.

Algunas veces me desespero, pienso… la brisa desenreda su pelo y quizás otro se adueña de sus sentimientos.

Esto siento en este puerto, ya no estás más a mi lado te extraña mi pecho.

Tengo celos, aquí a donde vienen y chocan todos los vientos.

Donde las gaviotas errantes aletean alto… cantan a lo lejos.

Author Angel Voset, ACG. Photography by Weheartit.com

Anochece, el hombre a casa de vuelta, con la mirada triste y fría… ignoramos la realidad de la vida.

Mujer a la espera con una sonrisa, es cierto llena de alegría… pero con anhelos que desaparecieron al dejar de ser niña.

Cae la noche e ignoramos tantas cosas, pasan los minutos entre breves dichas… la rutina es ajena a quien le piensa, observa.

Envejece el alma sin darnos cuenta, los sueños mueren con el paso de las horas, el hombre sufre de ansiedad en estaciones sombrías.

Ya casi nadie se detiene, ya no se plantean las incógnitas… simplemente se navega en el cauce de la existencia.

Anochece y ninguno hace preguntas, no se busca la otra cara de la moneda, la realidad se oculta en la bolsa.

El joven juega, poco toma en serio, poco le importa… un techo, zapatos y el pan de todos los días, es todo lo que necesita.

De que sirven las apariencias, si en la eternidad… comparados al tiempo, solo el amor y los momentos perduran.

Con la noche puedo ver las estrellas, están ahí arriba y no son altivas, comparten con la luna al cielo; sin riña.

3 things you cannot recover in life: the word after its said, the moment after its missed, and the time after its gone.

Author Angel Voset, ACG. Photography by Ines, mymodernmet.com

Días grises, pensamientos… sentimientos divagando en el ocaso, por la tarde.

Antes de ti no era nadie, caminaba por los parques en busca de amor, de alguien para enamorarme.

Me olvidé completamente de mí… me arrodillé ante la soledad que vino a visitarme.

Imaginé una sonrisa detrás de los cristales, más allá de mi ventana entre los árboles.

Guardé en un diario mi sentir, ahogué en el mar mis letras y versos entre el oleaje.

Deambulé por las calles, esperaba encontrar en alguna esquina agrietada, una razón para seguir adelante.

Busqué refugio en la lluvia, escondí mis lágrimas entre sus gotas y aquella caída inevitable.

Estuve en el muelle, con el sol muriendo al atardecer… con el cantar de las aves.

Antes de ti… conocí las redes que aprisionan, las que no liberan al pez después de tomarle.

Me hice amigo de anclas viejas y oxidadas… humildes pescadores, de palmeras danzantes.

Antes de ti… despertaba triste, con mirada a la puesta de sol, a ninguna parte.

Mi vida era diferente… las olas, la arena, aquel muelle y Dios aún lo saben.

¿How many things would you attempt if you knew… you couldn’t fail?

Robert Frost

Author Angel Voset, ACG. Photography by aliexpress.com

No le desempolvé de un libro…. es un simple pensamiento.

Una sensación de libertad, de no intentar ser siempre el primero.

De ir en busca de mis sueños, de vivir este momento.

De no gastar valiosos minutos a la espera… al acecho.

No le he sacado de un libro, es algo que nació sin querer aquí adentro.

Aquí a donde los cirros enamoran al mar… donde el crepúsculo pinta lienzos.

Donde las caracolas dormitan en silencio, donde el faro rojo se mantiene despierto.

No le tomé de esas historias de mis abuelos, es una sensación de expresar lo que pienso.

De despertar y ser feliz en cada tropiezo, en cada éxito.

De escuchar al viento, de enviarle a la luna mis versos.

De amar a la mujer, de conquistarle con hechos y pocos besos.

Aquí donde el sol se desvanece, donde las olas son su lecho.

Life is an echo, what you sent out… comes back.

Zig Ziglar.

Author Angel Voset, ACG. Photography by Saatchi art

Con sutil brisa todo acaba… con la marea alta van de nuevo a casa.

Se desmoronan y de ellos el recuerdo, la esperanza de volver a despertar con el alba.

Castillos de arena, grano a grano se elevan como una montaña.

Como el sol después de la madrugada… así los momentos aparecen y se marchan.

Con sombras de la noche se embarcan… en el pensamiento, en el corazón se guardan.

Castillos de arena, momentos, vivencias que pasan.

De un instante, de ayer… de hoy quizás de mañana.

De una manera espontánea… en ningún lugar se encuentran, están en el alma.

En un rincón que no sabe, que no entiende la gélida mirada.

Castillos de arena, momentos… sonrisas y lágrimas.

El oleaje del mar los arrastra, la vida… el tiempo los atrapa.

Castillos de arena, momentos… se desvanecen, una y otra vez se levantan.

Los momentos perduran… las cosas materiales se acaban.

Author Angel Voset, ACG. Photography by Pinterest

Ironía del destino… mi desgracia entre páginas, periódicos y cartón comprimido.

No estoy aquí porque quiero, los reveses las circunstancias me han hecho prisionero.

Vivo aquí… allá, en todas partes, bajo las sombras de un árbol extendido; a la mitad de un parque a donde juegan los niños.

Pocas cosas recuerdo… la encrucijada, la manera en que perdí todo y quedé en el olvido, indefenso.

Vivo aquí… allá, en todas partes, este árbol entretejido es mi abrigo mi preferido.

Soy muy pequeño comparado al tiempo que lleva de pie luchando con el viento.

Con nuestras miradas en el silencio, a la mía desnudo se la ofrezco al cielo.

Mi juventud se ahoga en un mar de personas… en otro mundo desconocido.

Vivo aquí, allá… en todas partes, el firmamento es mi techo, el pasto la cama en la que mueren mis sueños.

Fallamos al no tener en cuenta la realidad de la naturaleza humana… amar, e incluso al que le ha ido mal.

Author Angel Voset, ACG, photography by Collage by Kiki collagist, Sea green haze- fineartamerica.com