Sin vanidad

Después de todo, el tiempo se lleva mis otoños, mis inviernos… desaparece cada beso, mis huellas en complicidad con el viento.

No me ha servido la vanidad, desesperarme por alcanzar el éxito… compararme con los demás, buscar en algo externo la felicidad para sentirme completo.

La vida está rebosante de cosas extraordinarias, todos los caminos encierran sorpresas e incluso en aquellos que se toman sin quererlos.

Es verdad… la vida es más simple cuando se vive con comodidades, detalles que compra el dinero.

Sin embargo… he sido más feliz estando cerca de la inocencia, de sonrisas, del corazón honesto de un niño.

Del río y sus apabullantes remolinos, de su cauce tranquilo… de esa fuerza poderosa para abrirse camino.

Del vibrante silbido de la tempestad, de lluvia sobre copas de pinos… sobre mis dedos.

Con la llovizna y el sol formando un arcoíris en el cielo, con la gente de fe, esperanza… con sueños en lo profundo del pensamiento.

Después de todo el tiempo carcome mis estaciones, los días vividos… pero no mis emociones, lo que guardo por dentro.

Ni las rimas a la espera de ser concebidas, las letras… el sentimiento, la semilla de la cual brotan estos versos.

La gente siempre encuentra fácil culpar a otros por sus fracasos y tropiezos, aunque en el fondo reconocen que son ellos los únicos responsables.

Nada en el mundo puede remplazar a la persistencia. – Calvin Coolidge.

El único lugar dónde el éxito viene antes que el trabajo… es en el diccionario. – Arthur Brisbane.

Author Angel Voset, ACG. Photography by lemesospress.com, DeviantArt and J. M. Galeano.

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Sin título

Ninguna sociedad quiere que seas sabio, esto va en contra de ellas, porque si las personas son sabias no pueden ser explotadas.

Si son inteligentes… no pueden ser manipuladas, forzadas a vivir mecánicamente como robots.

Porque todos buscamos individualidad, llevamos por dentro la fragancia de la libertad.

Porque la libertad viene con sabiduría, y ninguna sociedad quiere que seamos libres.

Porque en el momento en que comenzamos a usar nuestra propia inteligencia… nos convertimos en un peligro.

Peligro para personas de poder, eruditos, peligrosos para todo tipo de opresión; explotación y supresión.

De hecho una mujer y un hombre sabio, son fuego viviente, luz capaz de disipar la obscuridad.

Nadie puede vender su vida, ser un sirviente… es preferible morir antes de convertirse en un esclavo.

Porque la mente de un hombre una vez expandida, ya no puede ser oprimida… jamás vuelve a su misma dimensión.

You must be willing to make a lot of people rich, before you become rich.

Donde el éxito interesa, las personas no se miden por pulgadas, libras o grados de colegio… escenarios de familia, se miden por el volumen de pensamiento.

David J. Schwartz

Author Jacque F. Pro. V. Ángel Voset, photography by Pinterest and Fiveprime.

De principio a fin

Esta vieja casa está vacía ahora, casi siempre sólo yo, los árboles atiborran la colina… como si buscaran compañía.

Una etapa de la vida a otra, los hijos… las hijas, ya no están junto a mí como aquellos días.

También murió la primavera y desde entonces, mi alma inmersa… en el recuerdo se consume mi vida.

Ya casi nadie me necesita, solo aquel ciruelo de hojas púrpura, el sol triste sobre las olas.

Solo el viento me visita, a través de la ventana de arco, cuando abro la puerta adornada con cruces de madera.

Esta casa está vacía… a menudo solo cartas de familia a la lejanía, de personas que tomaron otro camino después de conocerlas.

De principio a fin, las posesiones personales se terminan…. solo mi fe en Dios me guía, me ayuda.

El mundo tiene sus propios valores y metas, auto gratificación, éxito; placer, seguridad… orgullo y cosas.

Pero en los caminos entretejidos, en la memoria los momentos vividos… la felicidad dentro de uno mismo, se queda.

La medida de una vida, no es su duración sino su donación.

—Corrie Ten B.

Author Angel Voset- Ruth, Billy Graham, inspired by Billy Graham; Casi en casa. Photography by Pinterest and Fine Art America.

El último mago

Recuerdo el día en que decidí venir a este mundo, con el fin de volver a traer de nuevo la magia a la humanidad.

Y es que la magia, ha sido siempre parte de mi vida… la siento en la tierra, la veo en el fuego, la respiro en el aire y la escucho en el agua.

Cuando se habla de magia, suelen mencionarme, aunque de formas decorosas y grandilocuentes con las que no puedo evitar sonrojarme.

Pero soy consciente de que mis historias forman ya más parte de una leyenda, que de la realidad… y entiendo porqué.

Entiendo que en un mundo falto de magia, se valore tanto la misma.

No me creo en el único poseedor de ella, ni tampoco aspiro a ella.

Y al fin y al cabo, todos provenimos del mismo lugar y por ende… somos parte de esa magia.

Todos nosotros somos los verdaderos magos de nuestras vidas.

Nunca comprenderé… porqué la humanidad ha usado siempre sellos para marcar a las personas, como si fuesen simples papiros.

Si bien comprendo que la impronta de quien fui, se haya fusionado como parte de una leyenda.

Me apena observar, como muchos intentan reducirme, transfigurándome en una simple e ingenua imagen.

En un difuso recuerdo del que fui, en mis últimos años en la tierra.

Y si bien mi senectud fue una época gloriosa… también fue un periodo profundamente doloroso.

Pocos son conscientes, también yo disfruté de la bella inocencia de mi infancia, de la estimulante rebeldía de mi juventud y de la madurez de mi vejez.

A veces me pregunto, ¿porqué los seres humanos, parecen querer ocultar su propia humanidad?

Convirtiendo a aquellos que no comparten ahora su tiempo y espacio, en figuras que no representan los valores de lo que deberíamos sentirnos orgullosos.

Aquello que nos haga ver, que en el fondo… todos somos parte de un todo común.

Mucho perdí entonces, pero nadie parece recordarlo ahora… pues siguen todavía inmersos en su profundo letargo.

Me pregunto, ¿cuándo despertarán aquellos que me acompañaron en tantas aventuras, en esos remotos tiempos?

Y es precisamente que por el tiempo… por lo que la gente solo me recuerda, por quien fui en mis últimos años de una de mis vidas.

Pero pocos conocen mi origen, la semilla que nació en mí… en aquellas tierras donde la magia, vibraba en cada partícula de materia.

Todo parece haberse diluido en el océano de los sueños, en el mar de aquellos difusos recuerdos… que ha muchos les conviene mantener entre las brumas.

Pero no por eso significa, que todo aquello que viví… aquello que sentí, no sea verdad.

Siempre he sentido, que no es tan importante las condiciones y circunstancias en las que uno viene a este mundo, sino lo que hace uno a partir de entonces para mejorarlo.

Mucho tiempo tuvo que pasar, hasta que una noche gélida de tormenta… en aquella remota cueva, abatido por las circunstancias, los recuerdos y el dolor.

Sintiendo todo el peso de mi existencia sobre mi ser, me rendí ante la vida, me rendí ante mí mismo.

Entonces solo fui capaz de levantar mi mirada y contemplar las estrellas, y fue ahí… observando esos diminutos puntos de luz que se esparcían por todo el obscuro firmamento.

Cuando fui consciente, de que verdaderamente… nunca, nadie se encuentra ausente de amor.

Nunca fue fácil saber desde un comienzo el final, ni tampoco poseer la visión de la plenitud, no es fácil ocultar que perteneces a otro mundo… silenciar el verdadero sentir de quien eres realmente.

Nunca quise destacar sobre los demás o poseer todo el poder, lo único que siempre anhelé… fue poder ser yo mismo.

Mi vida siempre estuvo repleta de experiencias asombrosas y encuentros sobrenaturales, fui capaz de escuchar a los árboles, hablar con los animales y funcionarme con la naturaleza.

Fui consciente de que todo lo que existe se encuentra rebosante de luz.

Como si todo vibrase en un latido común, expandiéndose más allá de si mismo.

Surqué mi océano interior y sucumbí hasta la más profunda obscuridad, pero gracias a ello… fui capaz de tomar el impulso necesario para navegar bien alto, hasta el infinito mar de las estrellas.

Y fue ahí cuando recordé, quien era, cuando descubrí mi origen ancestral.

Cuando paseo por Avalon, en ocasiones me gusta cerrar los ojos… sentir como la magia acaricia mi corazón y hace vibrar mi alma con el cosmos.

Pues en ese momento entiendo… que soy al fin y al cabo, un hijo de las estrellas.

Copyright Merlin, El último mago de la Atlántida- Angel Voset, ACG. The story behind the legend of Avalon. Naturnia- YouTube.

Photography by divine-design, Fabulous Realms, Stmed-net, Salik.biz and Mark Piggott.

Frágil

Frágiles las pozas, el rocío… las flores sin agua, mis manos.

Alegría mía, solía correr demasiado rápido, ágil… en campos de encanto, entre girasoles dorados.

De ayer los besos robados, la mujer que amé con todo el corazón, con cada uno de mis años.

De este momento solamente mis versos, las rimas… nubes viajeras vestidas de blanco.

Ahora pienso, nunca se detuvo el tiempo, ni tan solo un instante para mirarle por debajo de los párpados.

Todo sigue su curso, de tanto querer y alcanzar… la vida fácilmente se desvanece, como una lágrima de las mejillas a los labios.

Ya no sufro de apego, soy feliz… sembré al caminar por el campo, mis pupilas se han deleitado hasta el cansancio.

Mi fe está puesta en Dios, en el curveado palo de madera que sostienen mis manos.

You are free to choose. But you are not free from de consequences of your choice.

Angel Voset, ACG. Photography by absolutearts.com

Gotas de lluvia

Soy de gran fortuna, desaparecen miles sobre la tierra seca y sedienta.

Sin clemencia delgadas raíces… gruesas, tantas de ellas atrapadas y sometidas.

También las calles aprisionan, sobre el asfalto… sin esperanza alguna agonizan.

Recuerdo todavía a la montaña… nos ofreció su ayuda.

Algunas nos tomamos de la mano, formamos una corriente hasta donde este río corría.

Desde entonces… he vivido junto a él muchas aventuras.

Navegamos, disfrutamos de la vida… siempre nos cuida, me atrae su fuerza cada día.

Un viaje lleno de alegría, me gusta… en especial al deslizarme sobre la roca que sus aguas moldean.

Está lleno de magia, se transforma… nos regala alas en cascadas, en súbitas caídas.

Es increíble, se convirtió en mi guía… entre desiertos que alimenta, en las selvas que atraviesa.

Por ahora… sé que por ahora, vivo, pero no sé mañana, desembocará en el mar, entonces llegará la despedida.

Solo soy una gota de lluvia… una que sobre estas aguas turbias navega, pero mañana, cuando el mar y el río se unan; tal vez mi viaje sea historia.

Author Angel Voset, ACG. Photography by Vincent Willem Van Gogh. GcG.

Hija mía

Obscurece el cielo, en verdad es triste la noche cuando calla y con ella mi voz.

Hija mía si algún día te enamoras, no te olvides de Dios… del tiempo que es corto, del perdón para no vivir con dolor.

Del verdadero amor, del incondicional… de aquel que se entrega humilde con el corazón.

De lo fuerte que eres para sobreponerte cada día y ser mejor.

Hija mía si decides a tu viaje emprender, no te olvides de mí, de los brazos que te arrullaron por primera vez.

Del color de tu piel… de las raíces que te han visto nacer y crecer.

Hija mía, si alguna día te enamoras no te olvides vivir… de ser tú misma, sonreír, de continuar después de caer.

De amar, de dar sin esperar recibir, de hacer realidad lo que deseas tener.

De caminar con seguridad, con la certeza de saber que a donde vayas… a donde tú estés, ahí estaré.

Author Angel Voset, ACG. Photography by pinterest.com, pixabay.com