Colores del alma

¡Muchos ya fueron a los Himalayas! Pero llevaron consigo las mismas palabras, cada pensamiento. El color de su alma.

¡Los Himalayas no les han ayudado! Al contrario, ellos han destruido la belleza que emanan.

¿Cómo podrían ayudar las mariposas, el mar, las montañas? Y escapar de la vida rutinaria.

¡Puedes dejar el mundo! Pero no puedes olvidar aquí tu mente. La mente irá contigo Aún en ascenso a los Himalayas.

No es en algo en quien tienes que escapar de tus hijos, tu mujer, de tu negocio; responsabilidad o casa.

Es disfrutando en silencio de ti. Con tu propio sabor, algunas veces sólo en paz con la brisa, en otoñales de hojas.

Sin causa externa. Dentro de tu florecimiento. Sabiendo que estando consiente, significa estar con vida.

Creciendo espontáneamente como hierba. Viviendo en el mundo, pero de forma que no te posea.

¡Entonces tu caridad será interna! Sin dejar de ser en tu tienda, en los negocios. En la oficina.

¡Y así, de nuevo cuesta arriba! Sentirse por primera vez parte de los Himalayas.

Y poseyéndote el don de valentía; contemplar, en un suspiro… vivir su envolvente magia. Extender las manos al viento, al cielo la mirada.

El amor tiene su propia fuerza, muchas dimensiones. Por ejemplo, llevar durante 9 meses a un niño en el vientre, darle vida, un cuerpo; un cerebro, y una mente a otro espíritu. La mujer comparte todo esto, incluso después de nacer.

Osho

No siento descontento con la vida, por la sencilla razón de que nunca he permitido que nadie me distraiga… de lo que estoy haciendo o intento hacer.

<> Author Osho ©️ El libro del hombre

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Lunas y soles

Agua dulce. Algunas veces de oriente y otras de occidente.

Vientos girantes en hélice. Colores múltiples en tierra fértil.

Hierba ondulante. Alas. Por doquier saltamontes.

Frutos. Escarpados. pendientes. Vigilante incesante… espíritu en charcas Nubes flotantes.

Olas empujando embalses. Lentos… rápidos mares.

Azúcar de caña. Café; colinas, lunas y soles.

Cinturones de Júpiter, ¡aquí, allá! Profundos cráteres.

Artesano, poeta. también un día Platón. Newton Aristóteles, multitudes.

Vida en arterias, paladares. Pulmones de hombres.

¡Soy ríos y flores! Sistemas solares. Escarcha de nieve.

Declives, horizontes. Gentil lluvia. Arcoíris, átomos, moléculas. Acres.

Éter, corazones. Fríos estanques. El niño que camina. En tiempos pasados aquel que aquí jugaba… mañana el que aún no nace.

Soy un vagabundo en un viaje perpetuo, mis señas son un impermeable, buenos zapatos y un bastón cortado en el bosque;

Ningún amigo mío se relaja en mi silla, no tengo cátedra, ni iglesia, ni filosofía.

No llevo a ningún hombre a la mesa, a la biblioteca o a la bolsa. Pero a cada uno de vosotros, hombre o mujer, lo llevo a una cumbre.

Mi mano izquierda ciñe tu cintura, mi derecha señala paisajes de continentes, y un camino claro y público.

Ni yo ni nadie puede andar por ti ese camino, debes andarlo por ti mismo.

Walt Whitman

Author Angel ©️ Voset.

2do. Poema Walt Whitman. (Libro hojas de hierba) Photography by John Pitre and fine art America.

Riqueza

¿Quién podría decir lo que ocurrió hace mucho tiempo, cuando sobre el globo sin vida colgaban estrellas y soles ociosos? ¿A qué Dios obedecían los elementos?

¿En que alas De qué viento iba el liquen y sé mecían las minúsculas semillas de poder que, alojadas en la roca, erosionaban la roca?

El primero de los pioneros sabía cuál era la dura tarea adjudicada, con paciencia, durante el largo año del cielo, edificar una casa en la materia.

Del aire, los siglos siguientes obtuvieron la enmarañada y extensa espesura, de la que saldrían las hojas de los tiempos que cubrirían y ocultarían las losas de granito.

Antes de que el cereal se agitara con dorado orgullo.

¿Que herreros, en que fragua , forjaron (en confusos eones, oscuros y callados que el aturdido cerebro apenas puede computar) el cobre y el hierro, el plomo y el oro?

¿Que antiquísima estrella podría salvar la fama de las razas que perecieron y cubrir el planeta con un suelo de cal?

Polvo es su pirámide y su mole:

¿Quién pudo ver qué helechos y palmas quedaron aplastados, bajo el seno de las montañas desmoronadas, en el seguro herbario del carbón?

Cuando se apilaron los montones de material, todo quedó baldío y sin valor hasta que llegó la sabia voluntad que escoge y, del limo y del caos, el ingenio devanó los hilos de la belleza y la proporción.

Entonces se erigieron los templos, las ciudades, los mercados, el taller de trabajo, el salón de las artes;

Entonces las velas surcaron los mares para alimentar al norte con los árboles tropicales; el viento de tormenta sopló, brotó el torrente y los ríos corrieron por sus cauces; nuevos esclavos colmaron el sueño del poeta.

Entonces se levantaron los muelles y se almacenaron las cosechas y los lingotes se añadieron al erario.

Aunque el hombre desatento lo olvidara, la materia lo recordaría y pagaría su deuda:

De sus motas y masas obtendrá sacudidas eléctricas y vínculos legales, que unirán sus fuerzas de la naturaleza salvaje a la conciencia de un niño.

Los mejores hombres… son moldeados por sus defectos.

—Ralph Waldo Emerson

Author ©️ Ralph Waldo Emerson.

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Alma desnuda sobre las olas.

Confieso; del cielo es la magia, las letras. Yo sólo ofrezco a la brisa, a la lluvia… al mar mis poemas.

Soy quien envuelve en el puño quimeras, yo vi a mis padres, conocí al sol antes de que naciera.

Estando aquí; sé que mi piel, este cuerpo, no son más que un abrigo cubriendo mi alma desnuda.

Estos versos, las rimas… ya han sido en mí en otras vidas. No he usurpado en los libros, en aquellos apilados, empolvados en las bibliotecas.

Los pensamientos y la poesía son de mi espíritu, que olvidaba y hoy recuerda.

Tal vez este viaje sea el último, si así fuera… no me siento atado a la tierra, nunca he sido de ella.

Mi mirada se alimenta de estrellas, en una puesta del sol, con una flor… contemplando su belleza.

Mis manos no han aprendido a crear exuberantes historias, desde siempre han sido míos el papel y la tinta.

Llevo por dentro la música, de igual forma las notas, la luz que a la noche disipa.

Las palabras distantes que ahora yacen en algún lugar dormidas… yo sólo les llamo y ellas contestan.

No soy un poeta, sólo es mi alma libre al encanto de una pluma. De hermosas letras.

Alma desnuda sobre las olas, sobre granos de arena. En la espesura de la hierba.

El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos.

El tiempo es una imagen móvil de la eternidad.

— Platón

Author Angel <<©️>> Voset

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Soy el viento en un velero

Voces me llaman por mi nombre, no siento necesidad de responderlas. No anhelo ser lo que la sociedad quiere que sea.

Impacientes desde las sombras, no me interesan, mi cuerpo; la conciencia… son temporales como tormenta.

Nunca podría, diosa malévola, disfrazada de bien sobre la faz de la tierra.

En cuanto más despierta, manipula. Teje a su antojo los hilos de la vida, las cosas.

Y yo no puedo ser feliz de esa manera.

Mis alas no están atadas a una nube viajera, soy navegante en ellas.

Halcón peregrino, mi espíritu está por doquier, en la montaña rocosa… en el valle sobre las copas.

Solamente como el tiempo, no encadenado a las manecillas. En esencia verdadera a los segundos, días, a cada experiencia.

Agua sin forma, sólo hasta bañar… suavizar ásperas rocas, y deambular entre la maleza.

Soy colores del sol en diminutos granos de arena, de lluvia, sutil cántico de conchas vacías.

El viento en forma de un velero, de una golondrina, de una bandera que ondea.

De libertad vibrante en las venas, sin oídos al engaño de la conciencia.

La especie humana es adicta a las historias. Incluso cuando el cuerpo se va a dormir, la mente permanece despierta contándose a sí misma historias.

John Gottschall.

Your diamonds are not in far distant mountains or in a yonder seas; they are in your own backyard, if you but dig for them.

—Russell Conwell.

Author Angel <<©️>> Voset

Photography by Carol Cavalaris Pixels.com, Fine art America and Carla Carson. www.mikasuutari.com

El arte de la guerra

El movimiento eficaz es aquel que no se espera. El mejor de los planes, es el que no se conoce.

Los guerreros victoriosos vencen primero y después van a la guerra, mientras que los guerreros vencidos van primero a la guerra y después intentan vencer.

Los que disfrutan luchando y agotando sus fuerzas, morirán inevitablemente.

Los habitantes constituyen la base de un país, los alimentos son la felicidad del pueblo.

Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas.

Es más importante la victoria que la persistencia. La persistencia no es beneficiosa. Un ejército es como el fuego: si no lo apagas, se consumirá por sí mismo.

Un verdadero maestro vence a otras fuerzas enemigas sin batalla, conquista a otras ciudades sin asediarlas y destruye a otras naciones sin emplear mucho tiempo.

Ganan los que saben cuándo luchar y cuándo no.

Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro.

La invencibilidad está en uno mismo, la vulnerabilidad en el adversario.

La invencibilidad es una cuestión de defensa; la vulnerabilidad, una cuestión de ataque.

La defensa es para tiempos de escasez, el ataque para tiempos de abundancia.

Lo verdaderamente deseable es poder ver el mundo de lo sutil y darte cuenta de lo oculto, hasta el punto de ser capaz de alcanzar la victoria donde no existe forma.

Los guerreros expertos son capaces de permitir a la fuerza del ímpetu obtener por ellos la victoria, sin necesidad de ejercer su poder.

Cuando induces a los adversarios a venir contra ti, entonces su fuerza siempre está vacía, mientras no vallas hacia ellos tu fuerza siempre estará llena. Este es el arte de vaciar a los demás y llenarte a ti mismo.

Gana el que conoce primero la medida de lo que está lejos y lo que está cerca. El primero que hace el movimiento es el <<invitado >>, el último es el <<anfitrión>>.

Utilizar el orden para enfrentarse al desorden, utilizar la calma para enfrentarse con los que se agitan, esto es dominar al corazón.

Por regla general, es mejor no enfrentarse a una gran montaña ni oponerse al enemigo que se halla de espaldas a esta.

Existen rutas que no han de seguirse, ejércitos que no han de ser atacados, ciudadelas que no deben ser asediadas, terrenos sobre los cuales no se debe combatir, y órdenes de gobernantes que no debe ser obedecidas.

Presta atención a la luz cuando combatas en una montaña, no ataques cuesta arriba. No te enfrentes al enemigo en el agua.

Cuando no existe enfermedad en un ejército, es invencible. Si los pájaros se reúnen en el campo enemigo, es que el lugar está vacío.

El enemigo que actúa aisladamente, que carece de estrategia y que toma a la ligera a sus adversarios, inevitablemente acabará siendo capturado.

Las seis formas de ser derrotado: La primera es no calibrar el número de fuerzas; la segunda, la ausencia de un sistema claro de recompensas y castigos; la tercera, la insuficiencia de entrenamiento; la cuarta es la pasión irracional; la quinta es la ineficacia de la ley y el orden; y la sexta es el fallo de no seleccionar a los soldados fuertes y resueltos.

Cuida de tus soldados como cuidas de tus bienamados hijos, y morirán gustosamente contigo.

La victoria es absoluta, conociendo al cielo y la tierra. Cuidando de la salud, evitando la fatiga. No basta con depositar la confianza en caballos atados y ruedas fijas.

Puedes ganar cuando nadie puede entender en ningún momento, cuáles son tus intenciones.

Maneja las tropas como si fueran una sola persona. Colócalos en una situación de posible exterminio, y entonces lucharán por vivir.

Las armas son instrumentos de mal augurio, sólo deben utilizarse cuando no existe otro remedio.

La ira puede convertirse en alegría, y la cólera en placer, pero una nación destruida no se puede hacer renacer, y la muerte no puede convertirse en vida.

Siempre que vayas a atacar y a combatir, debes conocer primero los talentos de los servidores del enemigo, y así puedes enfrentarte a ellos según sus capacidades.

Sun Tzu — Libro El arte de la guerra. Dos veces milenaria, Breve reseña.

Angel <<©️>> Voset. Photography by GOHD books, mymodernmet.com and onsitegallery.com

El arte de vivir

Sonrío a la tierra en mí, y veo… estoy hecho de cuatro elementos, no es mi verdadero yo, no estoy limitado por este cuerpo. Soy uno con mis ancestros y descendientes.

Soy la totalidad del río de vida, de biológicos y seres espirituales. Que ha fluido sin cesar durante miles de años Y seguirá fluyendo por siempre.

Soy vida que se manifiesta bajo formas incontables. Soy uno con todas las personas y todas las especies, las que viven en paz y alegría, las que sufren y temen.

En este preciso momento. Estoy presente en el pasado y lo estaré en el futuro impredecible.

La desintegración de este cuerpo no me afecta; soy como el ciruelo, no muere cuando pierde sus flores.

Así como la presencia del mar Que no disminuye, cuando una ola se manifiesta y desaparece.

Mi alma y mi vida espiritual no están sujetos a nacer o morir.

Puedo ver mi presencia en la manifestación de este cuerpo Y después de que se desintegre.

Puedo ver mi presencia fuera de este cuerpo, incluso en este instante.

La duración de mi vida Como la de una hoja o la de un árbol, inconmensurable.

Y la idea de que yo sea solo este cuerpo, me separa de todo lo verdadero, del tiempo y el espacio De todas las demás manifestaciones.

Porque soy el sol Una estrella, veo en mí la tierra, nubes Nieve, lluvia Ríos y aves, montañas y mares.

Una blanca nube flota en en el cielo.

Las flores de un ramo florecen.

Nubes flotantes.

Flores florecientes.

Las nubes son el flotar.

Son el florecer las flores.

<< He llegado, estoy en casa No quiero correr más >>

He estado corriendo toda mi vida para no llegar a ningún lado. Ahora quiero detenerme.

Mi meta está en el aquí y el ahora, en el único tiempo y lugar Donde la vida auténtica… es posible.

Thich Nhat Hanh << ©️ >> Angel Voset.

Book El arte de vivir. Photography by http://www.imagekind.com, pixels.come painting Dina Dargo. Mother Nature and her white horse by Angela Stanton.

Thich Nhat Hanh << ©️ >> Angel Voset.

Unidad y plenitud

Siendo humilde te mantendrás íntegro.

Inclinándote permanecerás alzado.

Vaciándote seguirás lleno.

Consumiéndote podrás regenerarte.

El que poco posea, recibirá.

Al que tenga mucho, se le quitará.

Por ello el sabio abraza la unidad.

Convirtiéndose en un ejemplo para los demás.

No quiere exhibirse, y destaca por ello.

No persigue el egoísmo, y se hace estimable.

No pretende elogiarse a así mismo, y por ello obtiene reconocimiento.

No se antepone a otros, y por ello otros le enaltecen.

Porque no compite nunca, nadie puede luchar con él.

Como la antigua sentencia decía:

“ Siendo humilde te mantendrás íntegro”,

¿Acaso puede ser una frase sin contenido?

Es el camino que nos lleva a la plenitud.

Ni tus peores enemigos pueden hacerte tanto daño… como tus propios pensamientos.

Lao Tsé – El libro del camino y la virtud. Angel <©️> Voset.

Photography by Proantic. Jennie Marie Schell- fine art America. Pinterest. Estefani Cano.

Arena y espuma

Siempre estoy vagando en esta playa Entre la arena y la espuma.

La marea borrará las huellas de mis pies Y el viento esparcirá la espuma. Pero el mar y la playa continuarán por siempre jamás.

Un día encerré en mi mano un poco de niebla. Y al abrir el puño, ¡ay!, la niebla Se había convertido en gusano.

Volví a cerrar y abrir el puño, y vi que en mi palma había un hombre, De pie, de rostro triste, que me observaba.

Y volví a cerrar el puño; al abrirlo No había más que niebla. Pero escuché un canto de inenarrable dulzura.

Apenas ayer me sentía una partícula Oscilando sin ritmo en la espera de la vida. Ahora sé que soy la espera, y toda la vida palpita en rítmicos fragmentos En mi interior.

Me dicen, en su vigilia: “ Tú y el mundo en que vives no sois Más que un grano de arena en la infinita playa de un mar infinito.”

Y yo les digo, en mi sueño: “ Soy el mar infinito y todas las palabras No son más que granos de arena en mi playa.”

Sólo una vez me quedé sin palabras. Fue cuando un hombre me preguntó: ¿Quién eres?

Love one another, but make not a bond of love: let it rather be a moving sea between the shores of your souls.

Author Khalil Gibrán, Poem fragments Mar y espuma -1926, photography by Pinterest, http://www.stocky.com and Deskgram.