Noches de insomnio

¡Oh, noche! Ni el violonchelo y su dulce voz.

En vano a mis sueños tranquilos Lágrimas, desesperación.

¡Dadme un poco de tiempo! Si ya no me ama, y mi alma al vacío arrojó.

Porque podría decir lo que aún hay en mí, pero no soy fuerte, quien lanza a las hogueras amor.

¡Oh, noche! He dejado de ser uva a sus vinos, racimo dispuesto a su creación. A sus labios licor.

No volveré a sus montañas, a bañarme en sus ríos… ya no necesita mi cuerpo el calor.

¡Ya vivo! Guíala por el buen camino, que yo seguiré mi andadura sin dolor.

No existe abrigo en este nido, llévatela lejos de este débil corazón.

Sobre mi cama rodaron ayer sus besos, han muerto tristes y abatidos a los pies del buró.

Sin ella mi alma es de júbilo. Una vez más la lección aprendió.

¡Y perdón, noche! Si un detalle o una flor, en mi nombre invitaron al juego de seducción.

No he sido temerario, tal vez los recuerdos. Lo que un día vivimos entre ella y yo.

Bienaventurado el hombre… que ha encontrado una forma de amarse así mismo.

Los ojos de los hombres conversan tanto como sus lenguas, con la ventaja de que el dialecto ocular no necesita diccionario, sino que se entiende en todo el mundo.

—Ralph Waldo Emerson

Author Angel <>©️<> Voset

Photography by Pinterest, painting (editada) <> William Blake <>

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Libro Secretos de un diario

Book <> Libro <> Secretos de un diario

No soy quien ansía de laureles una corona, aquí solamente mis letras, el rasguear de un lápiz, al sol… a la lluvia.

Porque sé de soledad. Del vacío que siente una flor sobre la agrietada acera. El dolor que emana un corazón en la espera.

Tal vez porque soy sólo esto, manos débiles, quien impulsa un pequeño carruaje lleno de viejos cachivaches e ideas muertas.

Capaz de sentir cada hendidura y herida; de aquellas latas desechables, abandonadas en un bote de basura.

Porque también me ha dado punta pies la vida, pero no soy capaz de corresponder de la misma manera.

Y mi forma de agradar a la luz que me guía, es a través de estos versos… rimas.

Porque no hace mucho tiempo mi espíritu dormía, y hoy; desde ahora soy quien acompañado de este carruaje y el rechinar de sus ruedas; sólo escucha —¡niño pequeño no temas!

No sé qué pensará el mundo de mí, pero me veo como si no hubiese sido más que un simple muchacho, aquel que juega en la orilla del mar. Y se divierte descubriendo, de vez en cuando un guijarro pulido o una concha preciosa… mientras el océano de la verdad, se extiende inexplorado frente a mí.

<> El amor… es un acto del espíritu <>

Tal vez, y para entonces… en el futuro, sólo sea esta mirada quien pueda columpiarse, a un árbol treparse. Escabullirse entre las hojas.

Lanzar una rama seca a la rivera, recorrer pétalos en las rosas. Deambular, adentraste en la hierba, sentirse libre en un globo En un cometa.

Y quizá a mi cuerpo le invada la rigidez, pero sabiendo que no fueron en vano las huellas. La poesía.

Tal vez, y para entonces… sólo sea mi espíritu quien pueda reposar sobre la roca, llegar hasta el puerto, contemplar el mar y espuma.

Pero consciente de que mis pensamientos en mí no murieron. Que viajan sin cesar en brazos de la brisa.

Capaces de despertar cada vez que alguien levante la mirada, y en medio de todas las cosas… en un libro, encuentre un poema.

Pocos saben lo que nace en mí En estas tierras. Donde la magia vibra en cada partícula de materia.

Por ahora, en este instante… sé que este libro, cada rima, verso y letra; es auto publicada. ¡Pero que importa!

Si algún día habré de marcharme, no podré sentir el sabor amargo del remordimiento. Se regocijará este corazón, sabrá que dió lo que llevaba por dentro mientras latía.

Author Angel ©️ Voset

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Libro Secretos de un diario

<> Letras directo al corazón https://www.amazon.com/dp/1719800820/ref=cm_sw_r_sms_c_api_i_EXGpDbFVNB5B3

Photography. Medusa tree at Falls park.

Sombra y fango

No tengo palabras de consuelo y esperanza, sólo en mi reposo desenmascaro sueños. Porque tal vez ya he sido destinado a perturbar al mundo con mis pensamientos.

Porque es posible que las fantasías, los recuerdos signifiquen algo, y no traten de simples trivialidades.

Porque sé que se defienden de la espontaneidad, y aunque ansían un poco de felicidad, la seguridad al final gana el juego.

Sé que sienten miedo de alturas y profundidades, y como así creen, actúan en consecuencia a cada momento.

Sin poner en duda la teoría de los gérmenes, ideas capaces de enfermar el cuerpo, de milagros columpiándose en el viento. Sin poder respirarlos.

Tanto así que son la opinión de alguien más, y no ustedes mismos. Dejando de lado al poeta, el sabio… tú, el auténtico.

¡Yo sólo interpreto sueños, aquellos secretos! Porque me nace verles libres de la ilusión y la infantil esclavitud del pasado.

Que puedan comprenderse de un modo real, olvidando lo que creen ser, el ego.

Proteger su individualidad, bien de las salvajes fuerzas interiores y su sociedad, del fango. De su propia mente inconsciente, que puede tullirlos, cegarles y atraparlos.

Es necesario conocer la raíz del mal, para evitar la infelicidad mientras vivimos. Aquellas emociones inexpresadas que nunca murieron, que fueron enterradas vivas e intentan renacer ahora de los peores modos. ———S.F

Author S. F <> Angel ©️ Voset

Photography by Pinterest —Julian Majin. Pixabay.com

kennethlaugen.com

Guijarro azul

En juegos de luz y sombra Abierto mi puño, y en mi palma un guijarro pulido. Ya estoy aquí… he venido tendiendo mis huellas sobre el camino.

El río; tan sólo un momento, un parpadeo, en un segundo le he perdido. Pareciera ser el cauce de ayer… pero ya no está conmigo.

Fácilmente se ausenta y aunque al mirarlo me hace pensar que se engalana con el mismo atuendo, claro está; es distinto.

Algunas veces desde este lecho rocoso, me hago a la idea de que no se ha marchado… que sigue en ese bullicio, en el del amanecer que cantó a mi oído.

Pero no es cierto… recorren mis pies su cauce, reposo de nuevo en esta piedra, le vuelvo a mirar y ya está lejos.

El río; así en un suspiro. ¡Ya no está aquí! Pero en algún lugar por los campos de limoneros o bajo cónicos abetos.

Desde esta roca deforme he arrojado una rama seca y también ya no está conmigo, así como la corriente sigue su curso, emprende con ella el destino.

El río nunca es el mismo, entre golpeteos y remolinos Mi rostro a sus ojos, es desconocido.

Quizá este guijarro azul, no el río… está ahora conmigo.

Una vez abrí mi puño, y en mi palma un colibrí construyendo el nido, en lo alto de una montaña. En la copa de un pino. ¡Oh,sorpresa la mía, también un hombre pequeño! Levantado su casa entre el valle y el lecho rocoso.

Author Angel ©️ Voset

Pictures by fine art America and Ocean’ s bridge oil painting.

Orígenes

A estas colinas he vuelto. Conservan el color de sus ojos, poco ha cambiado el crepúsculo. Demasiado los relojes y el tiempo.

A medida que asciendo, y aunque mis pies todavía se apoyan sobre la hierba por estos caminos. Me observan Seres, viejos amigos sintiendo miedo.

¡Hablar intento! no quieren salir del refugio frío y obscuro. Ellos no saben cuán inmortales son, yo lo sé; aún así no soy mejor, pero yo sí creo en alados designios, en seres lumínicos.

Percibo al desnudo, sin túnica al sol geométrico. Traduzco notas del viento, los mensajes que guarda y oculta, en la capota al danzar en remolinos.

Yo también estuve entre ellos. Un día me abrazaron, ya no me abrazan. Ya no soy bienvenido a sus pasajeros y bellos aposentos.

En invierno estas manos todavía buscan el calor de un bolsillo, y mis pulmones el aire destinado a cultos e incultos.

Sin embargo… en este instante, ya no pertenezco totalmente al mundo de sólidos y densos huesos.

¡Me aborrece el núcleo de hierro! como si no fuese de aquí nativo. Tal vez mi origen de aquella fuente que exhala letras, poetas, pensamientos y versos.

Quizá a estas colinas sea la última vez que regreso, si así fuera, la fe no pierdo. He sembrado semillas por el camino. Por si acaso alguien se siente solo, y necesita de una farola para encontrar el sendero.

Tal vez debe ser cierto, que a un individuo sólo se le puede atrapar cuando considera que está atrapado.

Author Angel © Voset

Photography by Tobeeko, fine art America (editadas)

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El juego de la vida

En noches como esta, observando estrellas. Dificilmente podría ignorar la fría ausencia, el fulgor del sol al morir el día.

Sólo aquí junto a sombras, es que puedo contemplar destellos de luna dibujando en canvas la hierba.

Es así como la fe… es todo lo que me queda. ¡Pocos, en muy pocos la oración se desliza por la boca En el alma que es nadie sin ella!

Sólo hasta hoy; es que mi espíritu del letargo despierta. No son mis pupilas, es fe depositada en luz, cuando el rocío al amanecer resplandece en higueras.

Sólo así, entre nocturnos y apacibles cielos, es que mi fe se alimenta… y enciende una vela.

¡Casi nadie es consciente de las redes que entretejen; el tiempo, la vida, la materia! Porque los hombres no recuerdan.

Sin espíritu no se extienden alas al universo, ¿Quién podría?

Al agua desviar del camino, enverdecer extensas millas desérticas. Sanar cuerpos. Tripular, juguetear con aviones en nubes de seda.

Vencer miedos, descubrir islas, mares. Litorales. Materializar sueños, pensamientos. Zarpar, anclar… enamorarse en lejanos puertos. Ser feliz en el juego de la vida.

Cuando el hombre está fijo en demasiadas barreras, anhela ser libre. Pero si se le arroja hacia la libertad total, no tiene propósito y es desdichado.

—L. R. H

Algunas veces el ser humano es incapaz. Incapaz para comenzar, cambiar y parar por él mismo. —L. R. H.

Author Angel ©️ Voset.

Photography by we heart it. Pinterest. Need pix.com

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Lunas y soles

Agua dulce. Algunas veces de oriente y otras de occidente.

Vientos girantes en hélice. Colores múltiples en tierra fértil.

Hierba ondulante. Alas. Por doquier saltamontes.

Frutos. Escarpados. pendientes. Vigilante incesante… espíritu en charcas Nubes flotantes.

Olas empujando embalses. Lentos… rápidos mares.

Azúcar de caña. Café; colinas, lunas y soles.

Cinturones de Júpiter, ¡aquí, allá! Profundos cráteres.

Artesano, poeta. también un día Platón. Newton Aristóteles, multitudes.

Vida en arterias, paladares. Pulmones de hombres.

¡Soy ríos y flores! Sistemas solares. Escarcha de nieve.

Declives, horizontes. Gentil lluvia. Arcoíris, átomos, moléculas. Acres.

Éter, corazones. Fríos estanques. El niño que camina. En tiempos pasados aquel que aquí jugaba… mañana el que aún no nace.

Soy un vagabundo en un viaje perpetuo, mis señas son un impermeable, buenos zapatos y un bastón cortado en el bosque;

Ningún amigo mío se relaja en mi silla, no tengo cátedra, ni iglesia, ni filosofía.

No llevo a ningún hombre a la mesa, a la biblioteca o a la bolsa. Pero a cada uno de vosotros, hombre o mujer, lo llevo a una cumbre.

Mi mano izquierda ciñe tu cintura, mi derecha señala paisajes de continentes, y un camino claro y público.

Ni yo ni nadie puede andar por ti ese camino, debes andarlo por ti mismo.

Walt Whitman

Author Angel ©️ Voset.

2do. Poema Walt Whitman. (Libro hojas de hierba) Photography by John Pitre and fine art America.

Riqueza

¿Quién podría decir lo que ocurrió hace mucho tiempo, cuando sobre el globo sin vida colgaban estrellas y soles ociosos? ¿A qué Dios obedecían los elementos?

¿En que alas De qué viento iba el liquen y sé mecían las minúsculas semillas de poder que, alojadas en la roca, erosionaban la roca?

El primero de los pioneros sabía cuál era la dura tarea adjudicada, con paciencia, durante el largo año del cielo, edificar una casa en la materia.

Del aire, los siglos siguientes obtuvieron la enmarañada y extensa espesura, de la que saldrían las hojas de los tiempos que cubrirían y ocultarían las losas de granito.

Antes de que el cereal se agitara con dorado orgullo.

¿Que herreros, en que fragua , forjaron (en confusos eones, oscuros y callados que el aturdido cerebro apenas puede computar) el cobre y el hierro, el plomo y el oro?

¿Que antiquísima estrella podría salvar la fama de las razas que perecieron y cubrir el planeta con un suelo de cal?

Polvo es su pirámide y su mole:

¿Quién pudo ver qué helechos y palmas quedaron aplastados, bajo el seno de las montañas desmoronadas, en el seguro herbario del carbón?

Cuando se apilaron los montones de material, todo quedó baldío y sin valor hasta que llegó la sabia voluntad que escoge y, del limo y del caos, el ingenio devanó los hilos de la belleza y la proporción.

Entonces se erigieron los templos, las ciudades, los mercados, el taller de trabajo, el salón de las artes;

Entonces las velas surcaron los mares para alimentar al norte con los árboles tropicales; el viento de tormenta sopló, brotó el torrente y los ríos corrieron por sus cauces; nuevos esclavos colmaron el sueño del poeta.

Entonces se levantaron los muelles y se almacenaron las cosechas y los lingotes se añadieron al erario.

Aunque el hombre desatento lo olvidara, la materia lo recordaría y pagaría su deuda:

De sus motas y masas obtendrá sacudidas eléctricas y vínculos legales, que unirán sus fuerzas de la naturaleza salvaje a la conciencia de un niño.

Los mejores hombres… son moldeados por sus defectos.

—Ralph Waldo Emerson

Author ©️ Ralph Waldo Emerson.

Photography by Pinterest and kennethlaugen.com

Pequeña mirada

Al destello de luna y despliegue de luciérnagas. Al manto de estrellas.

Perdida, a la espera. Impaciente. Contando farolas.

Una serena en un mar de personas

En serpenteantes callejuelas, en brizna salpicando aceras.

Una pequeña. Grano de arena.

Breve al sol de murallas. Al cielo inmortal sosteniendo a la tierra.

Sencilla. Sobre olas y vagas sombras… Soñadora.

Una pequeña. Algunas veces gigantesca.

En el vacío. Al recuerdo. De rama en rama persiguiendo mariposas.

Al final. En el atardecer Olvidada entre muros de piedra.

A los caminos de infancia. A las sepultadas sonrisas… por el tiempo e inclemencia.

Una mirada pequeña. De mi cuerpo prisionera. El verdadero rostro de mi alma.

Mientras el corazón no deje de latir. El cuerpo y el alma sigan juntos, la esperanza vive.

—Julio Verne.

Author Angel 🌹 Voset

Photography by Pinterest and sugarmint-dreams.tumblr.com and www.mikasuutari.com