Esta vieja casa está vacía ahora, casi siempre sólo yo, los árboles atiborran la colina… como si buscaran compañía.

Una etapa de la vida a otra, los hijos… las hijas, volaron, ya no están junto a mí como aquellos días.

También murió la primavera y desde entonces, mi alma inmersa… en el recuerdo se consume mi vida.

Ya casi nadie me necesita, solo aquel ciruelo de hojas púrpura, le riego por la mañana… en el crepúsculo, cuando el sol del mar bebe sobre las olas.

Solo el viento me visita, a través de la ventana de arco, cuando abro la puerta adornada con cruces de madera.

Esta casa está vacía… a menudo solo cartas de familia a la lejanía, de personas que tomaron otro camino después de conocerlas.

De principio a fin, las posesiones personales agonizan…. solo mi fe en Dios me guía, me ayuda.

El mundo tiene sus propios valores y metas, auto gratificación, éxito; placer, seguridad… orgullo y cosas.

Pero en los caminos entretejidos, en la memoria los momentos vividos… la felicidad dentro de uno mismo, se queda.

La medida de una vida, no es su duración sino su donación.

—Corrie Ten B.

Author Angel Voset- Ruth, Billy Graham, inspired by Billy Graham; Casi en casa. Photography by Pinterest and Fine Art America.

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Versos derramados… rimas, lápices en un frasco de boca redonda, sin sentimientos; sin vida.

Amor a ciegas, hojas sin espiral de una libreta, siempre a escondidas debajo de la escalera.

Noches obscuras y frías, mi alma como una vela extinguiéndose; muriendo arrodillada sin ser correspondida.

Septiembre fue esta habitación, tu aroma… mis poemas.

Cortinas de seda donde mis brazos te envolvían… la ventana que nadie cerró después de tu partida.

Dispersas esquirlas, nacientes de aquellos cuadros y su caída, que sucumbieron a las rodantes manecillas.

La empolvada mesa pequeña, la silla que ya no puede estar de pie… que los años le pesan.

Septiembre fue poesía, las huellas de tus labios a mis mejillas, el cerrojo oxidado que ya no destella.

Una rosa… pétalos esclavos de un cajón de madera, al olvido, sin tallo; sin espinas.

Si te sientes deprimido, estás viviendo en el pasado. Si te sientes ansioso, estás viviendo en el futuro. Si estás viviendo en paz… estás viviendo en el presente.

LAO- TSE

Author Angel Voset, ACG. Photography by Fine Art America and Pinterest.

Recuerdo el día en que decidí venir a este mundo, con el fin de volver a traer de nuevo la magia a la humanidad.

Y es que la magia, ha sido siempre parte de mi vida… la siento en la tierra, la veo en el fuego, la respiro en el aire y la escucho en el agua.

Cuando se habla de magia, suelen mencionarme, aunque de formas decorosas y grandilocuentes con las que no puedo evitar sonrojarme.

Pero soy consciente de que mis historias forman ya más parte de una leyenda, que de la realidad… y entiendo porqué.

Entiendo que en un mundo falto de magia, se valore tanto la misma.

No me creo en el único poseedor de ella, ni tampoco aspiro a ella.

Y al fin y al cabo, todos provenimos del mismo lugar y por ende… somos parte de esa magia.

Todos nosotros somos los verdaderos magos de nuestras vidas.

Nunca comprenderé… porqué la humanidad ha usado siempre sellos para marcar a las personas, como si fuesen simples papiros.

Si bien comprendo que la impronta de quien fui, se haya fusionado como parte de una leyenda.

Me apena observar, como muchos intentan reducirme, transfigurándome en una simple e ingenua imagen.

En un difuso recuerdo del que fui, en mis últimos años en la tierra.

Y si bien mi senectud fue una época gloriosa… también fue un periodo profundamente doloroso.

Pocos son conscientes, también yo disfruté de la bella inocencia de mi infancia, de la estimulante rebeldía de mi juventud y de la madurez de mi vejez.

A veces me pregunto, ¿porqué los seres humanos, parecen querer ocultar su propia humanidad?

Convirtiendo a aquellos que no comparten ahora su tiempo y espacio, en figuras que no representan los valores de lo que deberíamos sentirnos orgullosos.

Aquello que nos haga ver, que en el fondo… todos somos parte de un todo común.

Mucho perdí entonces, pero nadie parece recordarlo ahora… pues siguen todavía inmersos en su profundo letargo.

Me pregunto, ¿cuándo despertarán aquellos que me acompañaron en tantas aventuras, en esos remotos tiempos?

Y es precisamente que por el tiempo… por lo que la gente solo me recuerda, por quien fui en mis últimos años de una de mis vidas.

Pero pocos conocen mi origen, la semilla que nació en mí… en aquellas tierras donde la magia, vibraba en cada partícula de materia.

Todo parece haberse diluido en el océano de los sueños, en el mar de aquellos difusos recuerdos… que ha muchos les conviene mantener entre las brumas.

Pero no por eso significa, que todo aquello que viví… aquello que sentí, no sea verdad.

Siempre he sentido, que no es tan importante las condiciones y circunstancias en las que uno viene a este mundo, sino lo que hace uno a partir de entonces para mejorarlo.

Mucho tiempo tuvo que pasar, hasta que una noche gélida de tormenta… en aquella remota cueva, abatido por las circunstancias, los recuerdos y el dolor.

Sintiendo todo el peso de mi existencia sobre mi ser, me rendí ante la vida, me rendí ante mí mismo.

Entonces solo fui capaz de levantar mi mirada y contemplar las estrellas, y fue ahí… observando esos diminutos puntos de luz que se esparcían por todo el obscuro firmamento.

Cuando fui consciente, de que verdaderamente… nunca, nadie se encuentra ausente de amor.

Nunca fue fácil saber desde un comienzo el final, ni tampoco poseer la visión de la plenitud, no es fácil ocultar que perteneces a otro mundo… silenciar el verdadero sentir de quien eres realmente.

Nunca quise destacar sobre los demás o poseer todo el poder, lo único que siempre anhelé… fue poder ser yo mismo.

Mi vida siempre estuvo repleta de experiencias asombrosas y encuentros sobrenaturales, fui capaz de escuchar a los árboles, hablar con los animales y funcionarme con la naturaleza.

Fui consciente de que todo lo que existe se encuentra rebosante de luz.

Como si todo vibrase en un latido común, expandiéndose más allá de si mismo.

Surqué mi océano interior y sucumbí hasta la más profunda obscuridad, pero gracias a ello… fui capaz de tomar el impulso necesario para navegar bien alto, hasta el infinito mar de las estrellas.

Y fue ahí cuando recordé, quien era, cuando descubrí mi origen ancestral.

Cuando paseo por Avalon, en ocasiones me gusta cerrar los ojos… sentir como la magia acaricia mi corazón y hace vibrar mi alma con el cosmos.

Pues en ese momento entiendo… que soy al fin y al cabo, un hijo de las estrellas.

Copyright Merlin, El último mago de la Atlántida- Angel Voset, ACG. The story behind the legend of Avalon. Naturnia- YouTube.

Photography by divine-design, Fabulous Realms, Stmed-net, Salik.biz and Mark Piggott.

En este puente que se arquea, que se estira… como queriendo tocar el cielo.

Con el sol entregándose al mar, fundiéndose en un solo cuerpo.

Junto a conchas vacías que atracan la tarde, desembarcando en este puerto.

Con mirada a los veleros, al faro que no sabe de mi pasado… los secretos que llevo por dentro.

Aquí comienzo de cero, entre olas que clavan sus pupilas a las danzantes palmeras, a los estáticos edificios.

Entre desgastadas, húmedas redes y decolorados barcos pesqueros.

En medio de la brisa, con el viento al que no miento… que sabe de donde vengo.

Aquí comienzo de cero, del suelo que ha visto nacer este pueblo.

Entre latas de aluminio retorcido, botellas de vidrio que han venido desde lejos.

Así comienzo de cero, de pie… entretejiendo de nuevo los hilos con mis propios dedos.

El verdadero hombre natural, está en franca rebelión… en contra de una forma de vida inhumana.

C.g.J

Author Angel Voset, photography by Central, Mille Six. Aliexpress.com; nightbringer.se

No es que muera de amor… muero de olvido, de buscar en otros labios, en ajenos el sabor que tuve y fue mío.

De saber que agonizan al roce de extraños mis besos, lentamente como el sol al rocío.

No es que muera de soledad, muero de no encontrar la manera de llenar este vacío.

De no tener el timbre de su voz susurrando a mi oído.

No es que muera de amor… muero de miedo, de caminar por las sombras, de divagar sin destino.

De deambular por las callejuelas, por la noche sin la luz de sus ojos sombríos.

De despertar con un pensamiento, con un verso y su recuerdo… de como era en otoño, en invierno.

No es que muera de amor… muero con esta herida en mi pecho, con la flecha que clavaron sus dedos.

Con el tiempo que se ahoga en lamentos, con esta delirante mirada buscando su cuerpo.

To love is nothing, to be loved is something, but to love and be loved… that’s everything.

Author Angel Voset, ACG. Photography by shayari7~Hindi shayari and fineartamerica.com

No es odio opuesto al amor… es miedo:

Miedo a un abrazo, porque en algún instante daño nos hicieron.

Compartir, porque en algún descuido nos robaron algo que era nuestro.

Levantar a otros, porque nadie estuvo cuando tropezamos y caímos.

Miedo a intentar… porque un día al fracaso, le observamos a los ojos.

Miedo a soñar, porque muchas veces los sueños se derritieron.

A elogiar a otros, porque en momentos fuimos ignorados e incomprendidos

Miedo a ser auténticos, porque el mundo no podría aceptarnos con defectos.

Porque no amar nos hace infelices, inseguros y vacíos.

Porque sobrevivimos no vivimos, nos preocupamos; no confiamos en nosotros mismos.

No es odio… es miedo opuesto al amor que sentimos.

No solo amar hace felices a los hombres, también les hace libres.

Author Angel Voset, ACG. Photography by timeAndDate.com, aliexpress.com

Frágiles las pozas, el rocío… las flores sin agua, mis manos.

Alegría mía, solía correr demasiado rápido, ágil… en campos de encanto, entre girasoles dorados.

De ayer los besos robados, la mujer que amé con todo el corazón, con cada uno de mis años.

De este momento solamente mis versos, las rimas… nubes viajeras vestidas de blanco.

Ahora pienso, nunca se detuvo el tiempo, ni tan solo un instante para mirarle por debajo de los párpados.

Todo sigue su curso, de tanto querer y alcanzar… la vida fácilmente se desvanece, como una lágrima de las mejillas a los labios.

Ya no sufro de apego, soy feliz… sembré al caminar por el campo, mis pupilas se han deleitado hasta el cansancio.

Mi fe está puesta en Dios, en el curveado palo de madera que sostienen mis manos.

You are free to choose. But you are not free from de consequences of your choice.

Angel Voset, ACG. Photography by absolutearts.com