Octubre

Yo avivo tu curiosidad, porque más de una vez aquí he vivido; ya he surcado estos caminos. Estas tierras.

Y al igual que hoy; buscando en ti al otoño… sólo encuentro hojarascas, pálidas hierbas. ¡El sabor amargo y dulce de otras vidas!

Pero aún así , todavía; cada partícula de lluvia. El follaje, rostros verdosos de la jungla.

El esbozo de una sonrisa, cálidos abrazos de temperaturas aventureras.

Mis costumbres a la galería de hojas secas, similares tormentas. Su ajetreo; los aterrizajes de emergencia.

¡En noches de luna! Yo y ésta poesía, el almíbar, el disfrutar de la vista sobre cada página del día.

El vínculo que me une a una mariposa; la mágica pasión recorriendo venas. El travieso espiritual que sueña.

La criatura regocijándose, halagando rosas. Tiñiendo horizontes, colinas.

Evolución. La brizna, luz y sombra; siendo piadosamente, almohadas en la fatiga.

¡Octubre; las mentes sin tiempo abundan! ¿Pero sabes una cosa? —Un sonido, una barata guitarra; sanan almas rotas.

Y aunque mi cuerpo… por ahora sea otro instante, ilusión pasajera.

No he dejado de amar a la hoja de papel en blanco, entretejiendo un poema; a través de él Sentirse dichosa.

Author Angel ©️ Voset

Gentle

I love to sail on a placid lake

Where the water ripples, when the wind’s at play.

I love a mountain, very high —Where the treetops gently

Stroke the sky.

I love a child’s strong embrace

Pressing my cheek, with a tender face.

I love flowers, beauty wild —That fires a glow of a presence High.

I love the feel of a laughter within

That thunders the glory The spirit spins.

<> Author Dr. Henry D’ Antonio

<> Book — The God Connections and Other Glimpses for Eternity

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<> Betsy Cifuentes / Editada

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El tic tac del reloj

¡El tic tac del reloj ya no es el mismo! Estos trenes pasan a diario por estos rieles, acelerándose empequeñecen al tiempo.

¡Desconocidos! Un mar de personas de un lugar a otro. ¿Qué pensarán mientras abordan sin cesar trenes bulliciosos?

¡Las sonrisas han muerto! Sólo algunos gestos, rostros sombríos. Sufren y temen, callan en absoluto. Bajo esas cabelleras; detrás de lentes obscuros.

¡Dios, si yo pudiese traer hasta aquí Cantos de pájaros, aroma de lilas, de un colibrí el zumbido.

Arrullos de arroyos, fe para ahuyentar sus demonios. Aquellos seres que atracan por la noche; monedas y bolsos.

De vez en cuando a estos vagones; timidez o lentitud de un caracol. Cálido viento de montañas humeantes. La imaginación; fantásticas historias de elefantes y niños…

La serenidad de una media luna, el capitán enternecedor del cielo Una estrella y sus blancas fuentes de fuego.

¡Desconocidos! Y no digo, sólo pienso. Cosas no por unos cuantos pesos Nadie está deseoso de abrir puertas; desenvolver pasados, desenmascararlos para no continuar enfermos.

¡Dios; si yo pudiese curar lamentos! Podría decir —hermanas, hermanos No es el caos la muerte, es el reprimido silencio.

¡Habéis curado ciertas penas y sobrevivido a las más agudas; ¡Pero qué tormentos de dolor soportasteis por males que nunca llegaron!

R<>W<>E

<> Author Angel © Voset

<> Photography by Asha Carolyn Young —pixels.com

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Figuras caóticas

¡Añoraba regresar a esta playa. Deambular por estas arenas!

Caminar al borde donde el mar besa a la tierra…

Y la noche se lanza locamente sobre las olas.

Distante de ciudades agónicas, de conducta malévola.

¡Anhelaba contemplar entre corales y arrecifes a una estrella! Desde este embalse Un delfín malabarista.

Atrapar en una mirada figuras caóticas. Deleitarme. ¡Escuchar torrentes golpeteando las rocas!

Apretar con mi puño a una concha vacía… imaginar que un Ángel, del cielo vino reclamando su alma buena.

Divagar en noches inquietas. Sentirme vivo, ver entretejiendo telarañas a las farolas…

Colores de arcoíris en la luz que destellan. La misma delicadeza de agua que el viento rema.

¡Añoraba regresar a esta playa! Una vez más enamorarme de espuma bailarina. Traviesa.

Y caer rendido… al embrujo de una ballena, a la desnudez de luna sobre la marea.

Author Angel <> © <> Voset

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Colores del alma

¡Muchos ya fueron a los Himalayas! Pero llevaron consigo las mismas palabras, cada pensamiento. El color de su alma.

¡Los Himalayas no les han ayudado! Al contrario, ellos han destruido la belleza que emanan.

¿Cómo podrían ayudar las mariposas, el mar, las montañas? Y escapar de la vida rutinaria.

¡Puedes dejar el mundo! Pero no puedes olvidar aquí tu mente. La mente irá contigo Aún en ascenso a los Himalayas.

No es en algo en quien tienes que escapar de tus hijos, tu mujer, de tu negocio; responsabilidad o casa.

Es disfrutando en silencio de ti. Con tu propio sabor, algunas veces sólo en paz con la brisa, en otoñales de hojas.

Sin causa externa. Dentro de tu florecimiento. Sabiendo que estando consiente, significa estar con vida.

Creciendo espontáneamente como hierba. Viviendo en el mundo, pero de forma que no te posea.

¡Entonces tu caridad será interna! Sin dejar de ser en tu tienda, en los negocios. En la oficina.

¡Y así, de nuevo cuesta arriba! Sentirse por primera vez parte de los Himalayas.

Y poseyéndote el don de valentía; contemplar, en un suspiro… vivir su envolvente magia. Extender las manos al viento, al cielo la mirada.

El amor tiene su propia fuerza, muchas dimensiones. Por ejemplo, llevar durante 9 meses a un niño en el vientre, darle vida, un cuerpo; un cerebro, y una mente a otro espíritu. La mujer comparte todo esto, incluso después de nacer.

Osho

No siento descontento con la vida, por la sencilla razón de que nunca he permitido que nadie me distraiga… de lo que estoy haciendo o intento hacer.

<> Author Osho ©️ El libro del hombre

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Espíritu…

¡Mi humanidad se conmueve al corazón Sin embargo, grandes goces he vivido! Hoy estoy aquí, mañana lejos. Tal vez después; divagando sobre un torbellino.

Luchando, sembrando una semilla de esperanza en el desprotegido, en contra de la mecanización; de la injusta crueldad a la inconsciencia del mundo.

¡Un día estuve hambriento, también sediento! Fue necesario inclinar la cabeza, rendirme a mí mismo.

Reencontrarme con esa fuente de donde provengo, al agua no al barro como pregonan los cultos. Y volver a ser niño aún siendo adulto.

¡Hoy aprecio, respeto; mujeres y aquellos hombres empuñando una caída, un defecto, un miedo! Quienes se elevan con el fin de levantar a otros.

¡De vez en cuando confieso al cielo! —Los hombres maltratan sueños. Ni una pequeña porción de mí, les auyenta la venda de los ojos.

¡Hoy estoy aquí, mañana estaré lejos! Por eso no me despido. Estaré contigo.

En el equipaje de algún viajero… por un transitado aeropuerto. Levantando en un pájaro el vuelo. Navegando a lado de un majestuoso velero.

En un tren de pasajeros, por Los Angeles o San Francisco. Por Sudamericaquizá México. ¡En un bolso pequeño! Por Lemuria; a los pies de una pirámide de Egipto.

En un elevador de la Torre Eiffel; abrazando a una nebulosa, a un hermano lumínico, respirando al viento.

A media noche por Noruega, amansando malos pensamientos, en paz con el sol inmortal… rodante sobre mar abierto.

Todos los espíritus pueden convertirse en hombres… pocos hombres pueden convertirse en espíritus.

Author Angel ©️ Voset

¡En mis sueños es que la trampa he descubierto! Una vez soñé reposar en una nube, alado y lumínico. Al despertar; me había convertido en una porción de cuerpo.

En otro sueño mi espíritu no estaba contento con un ser injusto, en otra noche una antorcha de fuego al abrir mi puño, al amanecer; su falsa riqueza en cenizas se había convertido.

¡En mis sueños es que he visto correr, volar aquel pequeño! Y al besar el pasto al rocío… con el sol mi espíritu, dejó de ser; se convirtió en un niño.

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Por naturaleza El amor… es un acto del espíritu.

Author Angel ©️ Voset

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Ajeno a tus besos

¿Qué consuelo podría darme otro cigarrillo? ¡Ya no eres mía! Y mi luz se convierte poco a poco en sombras. Todo en blanco y negro.

Y ahora me da miedo abrir esa puerta, enfrentarme desnudo al mundo. Descalzo, indefenso.

¿Qué consuelo la dulzura de este abrigo? Si la delicadez de tus manos, el calor de tu piel… necesito a mi cuerpo.

Si así, estando ausente Me ata tu desprecio Lentamente el caos se apodera de mi alma De mi espíritu.

Si en septiembre, en mí; se hace más grande este vacío Más pequeña la esperanza de estar contigo.

¿Qué consuelo la luz de esta linterna? Si soy ajeno a tus besos. Si las glorias del cielo me han sentenciado a las penumbras del fuego.

¡Si ya no eres mía! E inevitablemente he sido expulsado del edén, arrancado de raíz… si soy cual hoja al viento Pájaro sin alas extrañando el vuelo.

De que me sirve esta fe recorriendo mis huesos, intentar mover montañas. Hablar lenguajes de los ángeles, del río.

Si he dejado de ser. Si ayer alguien fui… No hace muchas lunas Figuraba todavía entre los vivos.

<> El amor Nunca deja de ser.

Author Angel <> Voset

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Marioneta

Si por un instante Dios… se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más, porque entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen, escucharía mientras los demás hablan… y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, me vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando al descubierto; no solamente mi cuerpo sino mi alma.
¡Dios mío! si yo tuviera un corazón… escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol, pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna.
Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos…
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida… no dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos, y viviría enamorado del amor.
A los hombres les probaría cuán equivocados están… al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas, pero dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez… sino con el olvido.
¡Tantas cosas he aprendido de ustedes los hombres…!
He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad… está en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño… por vez primera el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre. Que un hombre, únicamente tiene derecho de mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.
¡Son tantas cosas las que he podido aprender! Pero finalmente de mucho no habrán de servir… porque cuando me guarden dentro de esta maleta, infelizmente me estaré muriendo.
Author Johnny © Welch
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Agradezco a mi destino

Que me haya sido deparado vivir mi vida libre de la suciedad y de la avidez, de vivir el crecimiento de mis niños, sus primeros balbuceos, su asir, caminar, jugar, preguntar, reír y amar; que haya conservado limpio y puro el amor por la primavera, por su suave brisa, por el arrullo del arroyo… y por el canto de los pájaros en el bosque.

Que me haya mantenido apartado de la charla de malos vecinos; que haya sido feliz al abrazar a mi esposa y sentido la corriente de lo vivo en mi cuerpo; que en los tiempos turbulentos no haya perdido el sentido de mi ser, y que mi vida haya tenido sentido y duración. Pues siempre he escuchado mi interior y seguido la suave voz de alerta que me decía:

<< No hay nada fuera de esto: ¡vivir la vida bien y feliz! Sigue tu corazón, aunque te aparte del sendero de las almas temerosas. No te endurezcas, aunque la vida a veces te martirice.>> Y cuando en las noches tranquilas, después de cumplida mi labor, estoy sentado con mi amada o con mi niño en el prado delante de casa y siento la respiración de la naturaleza, surge en mí la canción que tanto me gusta oír.

La canción del futuro: <<… ¡Sed abrazados , millones! …>> Entonces imploro a esta vida, para que aprenda a administrar sus derechos, que hacen resonar la música de los cañones. Sólo lo hacen porque se les escapó la vida. Y abrazo a mi pequeño hijo que me pregunta: —¡Padre! ¡El sol se ha ido! ¿Adónde se ha ido? ¿Regresará pronto?

Y le digo: —¡Sí, hijito, el sol volverá pronto y nos entibiará bondadoso!

Tienes la opción entre elevación o degradación

Author Wilhelm ©️ Reich

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Relojes y escarabajos

Sólo estas huellas saben de relojes engañosos. De engranajes silenciosos.

De redes y afilados anzuelos, viajeros o uno que otro lugareño.

¡No hice un viaje inútil! Aún conscientes los restos, estos deformes rostros.

Hoy están aquí. Mañana… cruelmente la lluvia en un beso, el viento en un arrebato. Habrán muerto.

Por doquier esparcirá las cenizas el soplido, ya no jugarán con escarabajos y remolinos.

¡Estas huellas saben de tiempos cortos! De caracoles lentos. De saltamontes y grillos.

A una contemplo en medio de cabizbajos arbustos Intentando escabullirse, esconderse bajo pinos melancólicos.

A otra sobreviviendo, lodosa, inclinada en un lecho rocoso.

¡Y ésta a mis pies! Al borde del río. Lanzando hojarascas, semillas que recogió por el camino.

No sé si alguna tenazmente saltó, y se aferró a un tronco aventurero.

Si llegó al mar. Si navega en océanos profundos. Si todavía recuerda… juguetear con escarabajos peloteros.

Y reposar aquí; recostarse sobre musgos verdosos… soñar, sentirse viento en un remolino.

<> El verdadero goce de la vida… está atado al cielo.

Author ▫️◽️◻️ Angel ©️ Voset ◻️◽️▫️

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