Entradas de Angel Voset

Nadie sabe de perdón y amor... hasta sanar el corazón.

Lunas y soles

Agua dulce. Algunas veces de oriente y otras de occidente.

Vientos girantes en hélice. Colores múltiples en tierra fértil.

Hierba ondulante. Alas. Por doquier saltamontes.

Frutos. Escarpados. pendientes. Vigilante incesante… espíritu en charcas Nubes flotantes.

Olas empujando embalses. Lentos… rápidos mares.

Azúcar de caña. Café; colinas, lunas y soles.

Cinturones de Júpiter, ¡aquí, allá! Profundos cráteres.

Artesano, poeta. también un día Platón. Newton Aristóteles, multitudes.

Vida en arterias, paladares. Pulmones de hombres.

¡Soy ríos y flores! Sistemas solares. Escarcha de nieve.

Declives, horizontes. Gentil lluvia. Arcoíris, átomos, moléculas. Acres.

Éter, corazones. Fríos estanques. El niño que camina. En tiempos pasados aquel que aquí jugaba… mañana el que aún no nace.

Soy un vagabundo en un viaje perpetuo, mis señas son un impermeable, buenos zapatos y un bastón cortado en el bosque;

Ningún amigo mío se relaja en mi silla, no tengo cátedra, ni iglesia, ni filosofía.

No llevo a ningún hombre a la mesa, a la biblioteca o a la bolsa. Pero a cada uno de vosotros, hombre o mujer, lo llevo a una cumbre.

Mi mano izquierda ciñe tu cintura, mi derecha señala paisajes de continentes, y un camino claro y público.

Ni yo ni nadie puede andar por ti ese camino, debes andarlo por ti mismo.

Walth Whitman

Author Angel ©️ Voset.

Poema Walt Whitman. (Libro hojas de hierba) Photography by John Pitre and fine art America.

Anuncios

Riqueza

¿Quién podría decir lo que ocurrió hace mucho tiempo, cuando sobre el globo sin vida colgaban estrellas y soles ociosos? ¿A qué Dios obedecían los elementos?

¿En que alas De qué viento iba el liquen y sé mecían las minúsculas semillas de poder que, alojadas en la roca, erosionaban la roca?

El primero de los pioneros sabía cuál era la dura tarea adjudicada, con paciencia, durante el largo año del cielo, edificar una casa en la materia.

Del aire, los siglos siguientes obtuvieron la enmarañada y extensa espesura, de la que saldrían las hojas de los tiempos que cubrirían y ocultarían las losas de granito.

Antes de que el cereal se agitara con dorado orgullo.

¿Que herreros, en que fragua , forjaron (en confusos eones, oscuros y callados que el aturdido cerebro apenas puede computar) el cobre y el hierro, el plomo y el oro?

¿Que antiquísima estrella podría salvar la fama de las razas que perecieron y cubrir el planeta con un suelo de cal?

Polvo es su pirámide y su mole:

¿Quién pudo ver qué helechos y palmas quedaron aplastados, bajo el seno de las montañas desmoronadas, en el seguro herbario del carbón?

Cuando se apilaron los montones de material, todo quedó baldío y sin valor hasta que llegó la sabia voluntad que escoge y, del limo y del caos, el ingenio devanó los hilos de la belleza y la proporción.

Entonces se erigieron los templos, las ciudades, los mercados, el taller de trabajo, el salón de las artes;

Entonces las velas surcaron los mares para alimentar al norte con los árboles tropicales; el viento de tormenta sopló, brotó el torrente y los ríos corrieron por sus cauces; nuevos esclavos colmaron el sueño del poeta.

Entonces se levantaron los muelles y se almacenaron las cosechas y los lingotes se añadieron al erario.

Aunque el hombre desatento lo olvidara, la materia lo recordaría y pagaría su deuda:

De sus motas y masas obtendrá sacudidas eléctricas y vínculos legales, que unirán sus fuerzas de la naturaleza salvaje a la conciencia de un niño.

Los mejores hombres… son moldeados por sus defectos.

—Ralph Waldo Emerson

Author ©️ Ralph Waldo Emerson.

Photography by www.mikasuutari.com

Follow us on Facebook Fb.me/Cvoset

Pequeña mirada

Al destello de luna. Vaivén de luciérnagas. Al manto de estrellas.

Perdida, a la espera. Impaciente. Contando farolas.

¡Una serena en un mar de personas!

En serpenteantes callejuelas, en brizna salpicando aceras.

¡Una pequeña! Grano de arena.

Breve al sol de murallas. Al cielo inmortal sosteniendo a la tierra.

Sencilla. Sobre olas y vagas sombras… Soñadora.

¡Una pequeña! Algunas veces gigantesca.

En el vacío. Al recuerdo. De rama en rama persiguiendo mariposas.

Al final. En el atardecer Olvidada entre muros de piedra.

A los caminos de infancia. A las sepultadas sonrisas… por el tiempo e inclemencia.

¡Una mirada pequeña! De mi cuerpo prisionera. El verdadero rostro de mi alma.

Mientras el corazón no deje de latir. El cuerpo y el alma sigan juntos, la esperanza vive.

—Julio Verne.

Author Angel 🌹 Voset

Photography by Pinterest and sugarmint-dreams.tumblr.com and www.mikasuutari.com

Colibrís

De vuelta a casa, por doquier mi mirada perdida… mis pies en estas veredas.

Mi espíritu buscando un milagro sobre las copas.

En nubes viajeras, colibrís. Golondrinas.

¡Dios Mueren las rosas! Es posible que la lluvia Ya nada sienta por ellas.

Los hombres no se compadecen aquí afuera, están a merced; a la orden de manecillas.

No es culpable tampoco el viento, pero ignora…

duerme tranquilo bajo aquellas sombras.

¡En estos caminos Moribundas las rosas! Las ciruelas. Tambaleante hierba.

De hierro soló el guijarro de montaña, no al golpeteo de cascada La pendiente rocosa.

Por estas veredas Buscando un milagro en un cielo sin estrellas.

¡Se marchitan. Palidecen las hojas!

No pueden correr hacia el río. Atadas. Encadenadas al tallo de espinas agonizan.

De hierro no son las orquídeas. Solamente las arenas.

No las rosas. No los colibrís Sin libar la miel.

Sin un sorbo de agua… de vida.

Como un hombre piensa… así es su vida.

—James Allen

El amor… es una expresión negada por la pobreza.

—Wallace D. Wattles

……… Author Angel 🌹 Voset ………

Photography by Pinterest. http://www.deviantart.com and www.mikasuutari.com

Pensamientos flotantes

Raro es sentir que al paso del tiempo. El hombre se aparta más y más de sí mismo.

Degustaba ayer de un helado de chocolate, de pensamientos sinceros. Junto a mis amigos.

Entre ideas locas de sueños. ¡Y ahora!

¡Hoy me pregunto… ! ¿las estrellas tienen a alguien especial por estos caminos.?

Si una nube viajera sé ha enamorado perdidamente de un hombre, con el corazón de un niño.

Si una gota de lluvia en súbita caída… implora al ser humano para ayudar en su destino.

Si una flor ha sucumbido ante el amor verdadero de unos grandes ojos.

¡Ojalá Y estás palabras pudiesen colgarse de la luna! llegar muy lejos.

Algún lugar, a un ser con la mirada puesta en una ventana. Más allá de aquellos opacos vidrios.

También más allá de sí misma, de sí mismo.

Sin adornos, vanidad, egoísmo. Con la sonrisa del alma y sentimientos desnudos.

Como una flor. Al atardecer… inclinándose al sol, como en duelo. Sabiendo que muere lento.

Quien no cree en Dios, niega su propia existencia.

Cada estrella y gota de lluvia. Navegando en sus venas.

No sabe que existe la luz, el aire… para estar con vida.

—Ángel Voset

Author Angel 🌹Voset.

Photography by Pinterest and fine art America.

Con una sonrisa

Con platos sucios sobre la mesa, siempre dibujando en su rostro una sonrisa.

¡Todavía el recuerdo del primer beso¡ suave en la mejilla.

Ha librado tantas batallas en cada etapa de la vida… que no me alcanzan las palabras para describirla.

Fue mi primer amor y sin conocerla, en aquella cuna Este corazón se rindió ante ella.

Aún lo es, y aunque ahora los años le pesan. Para mí es la más bella.

Al nacer me cautivo su belleza.

En mi nacimiento dijo:

Puedo ver en tu alma buena; el brillo del sol y la luna. El vals de las olas.

Como una novia. Llena de regocijo en el día de la boda.

Sé que existen montañas que se desgastan con el golpeteo de la lluvia.

No mi cariño, no mi agradecimiento por entregarme la vida.

Porque fue mi primer amor… aún lo es, a pesar del infinito tiempo ¡En esta vida tan corta.!

Nadie sabe de perdón y amor. Hasta sanar el corazón.

—Angel Voset

Author Angel <<©️>> Voset.

Photography by Pinterest and fine art America. Editadas. www.mikasuutari.com

Carrusel de los niños

Algunas veces para llorar… escondo esta mirada detrás de mis anteojos obscuros. No sé si duele más el vacío o el olvido.

Soy el viento perdido entre los escombros, en callejones de abandono y desperdicio.

Un día fui el rocío… susurro a tus oídos, ya no soy el sol para tus pétalos.

Nuestros corazones algo ayer fueron, hoy sólo recuerdos En el carrusel de los niños, dos miradas cruzadas han muerto.

Ya no me siento a salvo por estos caminos, antes fui el ciruelo atado a tus brazos. A tus dedos.

Soy casi nada Ahora nadie sin tus besos.

Sin fe a mis propios versos En lo peor de mí me convertido.

Sólo en un puño de tierra a la orilla del puerto… reclamado por el mar y sus gritos.

En cada amanecer y para no estar inquieto, A mi corazón le he dicho; seguiremos fingiendo.

Nada puede decir el tiempo, vivimos el amor y él fue testigo. Tú me quisiste… yo aún te quiero.

En el carrusel de los niños, tu corazón y el mío de golpe se unieron.

Porque antes de encontrarte Tu cuerpo fue mío, también cada suspiro.

Ésta es la fórmula de la vida dijo mi madre

Al abrazarme mientras yo lloraba

Piensa en esas flores que plantas cada año en el jardín

Te enseñarán que las personas también deben marchitarse

Caer

Arraigar

Levantarse para florecer

– Rupi Kaur

Author. ANGEL V©️SET

Photography by www.mikasuutari.com


Photography by Pinterest and Wallpaper Cave.