Un invierno y dos primaveras.

No fui el primero, antes que mis besos… el sol, sus caricias.

Pero así me enamoré, débil e inconsciente, inevitablemente a sus pétalos jugueteando entre la brisa.

Tontamente, ignorante a una rosa, olvidando que para enamorarse no basta una sonrisa.

Deslumbrante rojo carmesí, mis pupilas y el apego a la belleza pasajera.

No busqué en su corazón, poco me importó su esencia. Y entonces me abrigó la desdicha.

En otoño sentí que la perdía, mi amor quebrantándose en cada hoja que caía.

Pálida, marchita, en el blanco invierno moría y yo con ella. En vela, aún las noches me recuerdan.

El tallo encorvado en media luna, besando a la tierra. Las desgastadas espinas, los estragos de la vida.

Después de enero el solitario candil, la tormenta se ha hecho eterna, no cesa.

En un invierno y dos primaveras, pensaba que le amaba, mi corazón sólo la quería.

Si no puedes ser fuerte, pero tampoco sabes ser débil… serás derrotado. 

Sun Tzu.

Florecer en la vida debe ser de una manera espontánea, como una flor, sólo es; sin ser forzada a nada.

Angel Voset

Give a woman love, and she will be happy for a time. Teach a woman how to love, and she will have joy through all eternity

—James Wilcox.

Author Angel <<©️>> Voset.

Photography by Dorina Costras, http://www.pinterest.com— Victor Bregeda, 1963. Pinterest Matthew an kailyn. keywordsuggest.org

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