El último mago

Recuerdo el día en que decidí venir a este mundo, con el fin de volver a traer de nuevo la magia a la humanidad.

Y es que la magia, ha sido siempre parte de mi vida… la siento en la tierra, la veo en el fuego, la respiro en el aire y la escucho en el agua.

Cuando se habla de magia, suelen mencionarme, aunque de formas decorosas y grandilocuentes con las que no puedo evitar sonrojarme.

Pero soy consciente de que mis historias forman ya más parte de una leyenda, que de la realidad… y entiendo porqué.

Entiendo que en un mundo falto de magia, se valore tanto la misma.

No me creo en el único poseedor de ella, ni tampoco aspiro a ella.

Y al fin y al cabo, todos provenimos del mismo lugar y por ende… somos parte de esa magia.

Todos nosotros somos los verdaderos magos de nuestras vidas.

Nunca comprenderé… porqué la humanidad ha usado siempre sellos para marcar a las personas, como si fuesen simples papiros.

Si bien comprendo que la impronta de quien fui, se haya fusionado como parte de una leyenda.

Me apena observar, como muchos intentan reducirme, transfigurándome en una simple e ingenua imagen.

En un difuso recuerdo del que fui, en mis últimos años en la tierra.

Y si bien mi senectud fue una época gloriosa… también fue un periodo profundamente doloroso.

Pocos son conscientes, también yo disfruté de la bella inocencia de mi infancia, de la estimulante rebeldía de mi juventud y de la madurez de mi vejez.

A veces me pregunto, ¿porqué los seres humanos, parecen querer ocultar su propia humanidad?

Convirtiendo a aquellos que no comparten ahora su tiempo y espacio, en figuras que no representan los valores de lo que deberíamos sentirnos orgullosos.

Aquello que nos haga ver, que en el fondo… todos somos parte de un todo común.

Mucho perdí entonces, pero nadie parece recordarlo ahora… pues siguen todavía inmersos en su profundo letargo.

Me pregunto, ¿cuándo despertarán aquellos que me acompañaron en tantas aventuras, en esos remotos tiempos?

Y es precisamente que por el tiempo… por lo que la gente solo me recuerda, por quien fui en mis últimos años de una de mis vidas.

Pero pocos conocen mi origen, la semilla que nació en mí… en aquellas tierras donde la magia, vibraba en cada partícula de materia.

Todo parece haberse diluido en el océano de los sueños, en el mar de aquellos difusos recuerdos… que ha muchos les conviene mantener entre las brumas.

Pero no por eso significa, que todo aquello que viví… aquello que sentí, no sea verdad.

Siempre he sentido, que no es tan importante las condiciones y circunstancias en las que uno viene a este mundo, sino lo que hace uno a partir de entonces para mejorarlo.

Mucho tiempo tuvo que pasar, hasta que una noche gélida de tormenta… en aquella remota cueva, abatido por las circunstancias, los recuerdos y el dolor.

Sintiendo todo el peso de mi existencia sobre mi ser, me rendí ante la vida, me rendí ante mí mismo.

Entonces solo fui capaz de levantar mi mirada y contemplar las estrellas, y fue ahí… observando esos diminutos puntos de luz que se esparcían por todo el obscuro firmamento.

Cuando fui consciente, de que verdaderamente… nunca, nadie se encuentra ausente de amor.

Nunca fue fácil saber desde un comienzo el final, ni tampoco poseer la visión de la plenitud, no es fácil ocultar que perteneces a otro mundo… silenciar el verdadero sentir de quien eres realmente.

Nunca quise destacar sobre los demás o poseer todo el poder, lo único que siempre anhelé… fue poder ser yo mismo.

Mi vida siempre estuvo repleta de experiencias asombrosas y encuentros sobrenaturales, fui capaz de escuchar a los árboles, hablar con los animales y funcionarme con la naturaleza.

Fui consciente de que todo lo que existe se encuentra rebosante de luz.

Como si todo vibrase en un latido común, expandiéndose más allá de si mismo.

Surqué mi océano interior y sucumbí hasta la más profunda obscuridad, pero gracias a ello… fui capaz de tomar el impulso necesario para navegar bien alto, hasta el infinito mar de las estrellas.

Y fue ahí cuando recordé, quien era, cuando descubrí mi origen ancestral.

Cuando paseo por Avalon, en ocasiones me gusta cerrar los ojos… sentir como la magia acaricia mi corazón y hace vibrar mi alma con el cosmos.

Pues en ese momento entiendo… que soy al fin y al cabo, un hijo de las estrellas.

Copyright Merlin, El último mago de la Atlántida- Angel Voset, ACG. The story behind the legend of Avalon. Naturnia- YouTube.

Photography by divine-design, Fabulous Realms, Stmed-net, Salik.biz and Mark Piggott.

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4 comentarios en “El último mago

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