Tus labios rojos son mi penitencia.

Hoy no te compré rosas mi niña, ya no las venden en aquella esquina, pero tengo para ti… palabras bonitas.

Hoy pasé tarde por la tienda, no pude traer lo que más te gusta… ese helado de vainilla, pero escribí un poema.

Me fascina cuando tu respiración y la mía se mezclan, cuando tus labios rojos son mi penitencia, cuando eres tú… sin demasiada ciencia.

Me gustas, así con esa sonrisa… cuando dos hoyitos se forman en tus mejillas, cuando eres sencilla y a la vez traviesa.

Porque estás llena de inteligencia, porque sabes las coordenadas… para llegar hasta mi corazón y clavarle una flecha.

Me encantas, así por caprichosa… porque besarte, es un juego entre mi boca y tu boca, por tu silueta completa.

No te compré rosas mi niña, pero tengo frases bonitas, palabras… sílabas y letras, para enamorarte como lo hace un poeta.

No te compré una tarjeta, pero escribí en una hoja este poema, porque de ese amor que me alimenta… eres la dueña.

Author/ Angel C. García, photography by weheartit.com

Anuncios

Posted In:

2 Comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s