Otoño

Hojas sin color sobre la vereda, mis huellas sobre cada una de ellas… pálidas, parecen morir de tristeza.

Mi mirada fija, de ese río no se aleja… las arrastra sin clemencia.

Hojas marchitas, solo el viento logra entenderlas.

Ahí están, con el alma fría sobre la tierra, muchas sobre las piedras… ahí a donde las asperezas y la falta de amor, las seca.

Hojas por doquier, todavía algunas al árbol se aferran… aún con esperanza.

Ahí van, vuelan, como palomas mensajeras… como gaviotas en busca de lagunas y presas, para nadar sobre agua.

Hojas rojizas, amarillentas… en el suelo sereno dormitan, a donde la vida se reduce a nada.

¿Otoño, porque no dices una sola palabra? llegas, eres feliz y te marchas.

Otoño, cuéntame de esas historias de enamorados… aquellas que en secreto, en tu corazón guardas.

Dime lo que sabes, para escribirlo sobre páginas… de la danza cuando las hojas se levantan, de la manera en que desnudas al bosque, cuando pasas.

Anuncios

Posted In:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s